Conocido en su entorno como Neneco, fue una persona extraordinaria por su carisma y su gracia natural, idolatrado en media docena de países. Músico, actor, payaso adorable, quien fuera probablemente el miembro más histriónico de Les Luthiers era también escritor, escribano, violinista —e intérprete de otros veintiún instrumentos—, folclorista, campeón de billar, pescador de tiburones,...









