La obra de Melanie Klein se desarrolló a lo largo de casi cuarenta años; fue inevitable, tratándose de un esfuerzo creador que abarcó un lapso tan prolongado, que sus ideas sufrieran constantes ampliaciones, enmiendas y clarificaciones. En consecuencia, no es fácil para el estudioso, frente a una producción que bien puede calificarse de copiosa, descubrir cuáles son las ideas más maduras...








