Una escritura al límite: cuando el cuerpo y la memoria regresan del borde para volver a decir la vida.
Nunca nadie nos mira. nadie nunca está mirando. pero las palabras mirarán, mirarán las ventanas y cerraremos los ojos. y sentiremos cansancio. miedo todavía.
Y nada nada solo el paisaje solo
respirará a nuestro lado.
No hay consuelo ni relato lineal en Otro no es tu nombre. Lo que hay es una...







