Lucrecia y Mario Ulrich se conocen un verano y se fascinan: él es científico, ella se dedica a los saltos ornamentales. Pronto se casan, se instalan en la residencia que él ha heredado de su familia, y esperan un hijo. Pero en toda fascinación se oculta una advertencia. La serena casa junto al río está también habitada por animales: son presas que Ulrich usa en sus experimentos. Y están...













