El perdón es el único alivio que te permitirá seguir adelante.
Ese alivio es la razón por la que hay que perdonar y, antes que nada, perdonarse. Debemos hacerlo nosotros como personas, porque el mundo no perdona (ni se perdona a sí mismo). Quien no sepa manejar el perdón en su propia vida difícilmente logre otorgárselo al otro. Quien perdona vive más y vive mejor.
Una vez que te perdonás...










