¡Qué hermosa historia para las abuelas! También la van a disfrutar los niños y las niñas. Las páginas son como un pancito recién horneado. La puedes leer o pedir que te la lean, saboreando cada letra, cada palabra, cada dibujo. A mí me encantó este libro. Cierro los ojos y veo a mi abuela abrigada con su manta de cuadritos. Sueño con reunir a todos los nietos y las nietas del mundo para...










