En un lapso de apenas seis semanas, aparecen en Santa Teresa los cadáveres de dos hombres. Al primero, un investigador privado de dudosa reputación llamado Pete Wolinsky, lo han matado a tiros en lo que parece un atraco de trágico final. Al segundo, un sintecho que ha muerto por causas naturales, lo encuentran en la playa sin ningún documento que acredite su identidad; sólo llevaba consigo...




























