Cuando J.R.R. Tolkien dejó de lado El Silmarillion en 1937, el desarrollo de la «mitología» de las últimas Edades apenas había comenzado. Fue en los Apéndices de El Señor de los Anillos donde surgió una estructura histórica comprensible y una cronología de la Segunda y Tercera Edad, abarcando todos los hilos que confluirían en La Guerra del Anillo.
Es bien conocido el retraso en la...



























