De fiesta clandestina de los ´70 al crepúsculo del amor y dolor sexual de los ´90.
Luego de que en 1996 tatuara la literatura hispanoamericana con palabras de sonido suave y furibundo como «sidario» o «loquerío» Loco afán dibuja «un friso arcaico donde la intromisión de un patrón gay todavía no había puesto su marca. Donde el territorio nativo aún no recibía el contagio de la...



















