La última noche de Dostoievski es el retrato implacable de un verdadero jugador, pero también una indagación feroz sobre el dinero, el cuerpo, el poder y la escritura.
Las tragaperras, el bingo y los casinos son para muchos una distracción inofensiva, un vicio socialmente aceptado, lo más parecido a ir al burdel en familia. Para otros, en cambio, el juego es una experiencia extrema: erótica...








