"Pocos escritores han logrado capturar la huidiza atmósfera intimista de los refugios montevideanos, como Carlos Caillabet cuando nos alojó en el Hotel Lebac. Se trata de la tragedia y la comedia humana de una convivencia con leyes mínimas, en una entrañable pensión, 'grande como un mundo de cuarta', en aquel Montevideo suburbial de los años sesenta. Son derrotas y triunfos detrás de...







