Publicar en la prensa se parece a escribir en la arena: uno sabe que lo escrito no va a durar y que pronto será olvidado. Lo digo sin tono de queja, porque justo allí reside el encanto. La conciencia de la fugacidad permite una ligereza que se vuelve imposible cuando se aspira a alguna forma de permanencia. Escribir en la arena es lo opuesto de escribir en el mármol.
La mayoría de los textos...








