El deseo sexual —diverso, profundo, fascinante— está íntimamente ligado a nuestra historia, a nuestro contexto y a nuestra autoestima.
Sucumbe ante la exigencia y se oculta bajo una montaña de mitos, falsas creencias y desinformación; lo rodean confusiones, presiones y angustias perpetuados por un montón de mandatos sociales que nos alejan de hacernos las preguntas adecuadas y poder estar...













