En 1912, Ramón Artagaveytia, un dandy uruguayo, perteneciente a una acomodada familia montevideana, embarcó en el Titanic, el buque más grande y más lujoso jamás construido. El barco de los sueños, le llamaban. Eran tiempos de asombrosos avances tecnológicos, pero también de una división muy acentuada entre las diferentes clases sociales. El Titanic fue el perfecto ejemplo de estas dos...






